Contra los dirigentes
y sus cátedras esquematizantes
emprenderé mi furia invisible
sin nombre ni bandera
allá donde haya algún venerador del dinero
yo estaré para despertarlo del sueño,
ese largo camino hacia su empobrecimiento,
sin ansias de discutir cosas
que no se quieren cambiar.
Contra los empresarios y sindicalistas
y sus guardianes del espionaje
apuntaré mis ideas vitales,
contra el mafioso y patoteril centralismo